Nos dirigimos al parque, donde para empezar hacemos todos los trámites para obtener el pase anual. Este es un tema interesante, ya que el precio del pase "Classic" es el equivalente a la entrada de dos días en el parque. De esta forma, hemos ahorrado dinero con las entradas y además tenemos la posibilidad de volver durante el próximo año.
Tras los trámites, nos encontramos con Jose, Eva y Erika, nuestros amigos valencianos que conocimos hace dos días en Dinan. Juntos dedicamos la mañana al tema fotos y firmas con los personajes Disney. Gracias a su, llamémosle "pase especial", nos saltamos colas y conseguimos en unas tres horas un recorrido que de otra forma nos habría llevado casi todo el día.
Por la tarde asistimos al espectáculo de Forzen. Pese al calor las niñas se ponen sus vestidos de Elsa lo que les sirve para acceder al palco y sentirse princesas Frozen durante un rato.
El día, cómo no, lo alargamos entre colas y atracciones y calor, para acabar con el espectacular espectáculo nocturno. Realmente digno de ver.
sábado, 3 de septiembre de 2016
Día 12 - Traslado a París (24/08/2016)
Hoy toca etapa de traslado hasta París, con lo que acaban nuestras andanzas por Bretaña para dar paso a una semana enfocada a Disneyland.
La ruta, pese al calor, se hace llevadera. Como siempre Mónica se inventa unas comidas en ruta que son un lujo. En esta ocasión, la ensalada caprese es como una bendición con el calorón que hace. Y es que para variar, hemos enganchado (otra) ola de calor. De hecho, llegamos a París sobre las seis de la tarde y la temperatura son.... 38ºC!!!
Afortunadamente, la parcela que nos dan es sombreada, pero aún así el calor es inhumano. Y las previsiones dicen que continuará unos días más.
La etapa han sido 416kms, a un promedio de 82kmh (pese al pequeño "bouchon"/atasco al rodear París) y con un consumo de 10,3 litros.
La ruta, pese al calor, se hace llevadera. Como siempre Mónica se inventa unas comidas en ruta que son un lujo. En esta ocasión, la ensalada caprese es como una bendición con el calorón que hace. Y es que para variar, hemos enganchado (otra) ola de calor. De hecho, llegamos a París sobre las seis de la tarde y la temperatura son.... 38ºC!!!
Afortunadamente, la parcela que nos dan es sombreada, pero aún así el calor es inhumano. Y las previsiones dicen que continuará unos días más.
La etapa han sido 416kms, a un promedio de 82kmh (pese al pequeño "bouchon"/atasco al rodear París) y con un consumo de 10,3 litros.
Día 11 - Visita a Dinan (23/08/2016)
Nuestra estancia en Bretaña toca a su fin, y como para despedirnos, el calor aprieta todavía más. Parece curioso que en todos los relatos que había leído de viajes a esta zona, la lluvia, el viento y el frío eran habituales, y nosotros sólo hemos tenido un día (el que visitamos Fougeres) así.
La intención era recorrer un tramo del Sendero de los Aduaneros, entre Cap Frehel y Fort Latte, pero con este sol y este calor, no nos vemos con ánimos de una pateada en un camino completamente expuesto al sol y sin una sombra en todo el camino. Así que elegimos Dinan y decidimos ir a comer allí.
Salimos tarde del camping, y llegamos sobre las 13.30. Tras aparcar centra del centro, en un parking abierto, recogemos en la oficina de turismo un plano con una recorrido recomendado. Lo primero, en vista de la hora, es elegir un sitio para comer. Para nuestra sorpresa, los dos primeros que preguntamos ya tienen la cocina cerrada... pero si son las 14.05!!! Sí, pero aquí cierran cocinas a las dos de la tarde. El tercero, un lugar bastante cutre, pero donde parece que podemos comer unos crepes y unas "galettes", lo descartamos tras discutir con el cocinero porque no nos quiere hacer un crepe de jamón y queso... tiene que ser con pasta de "galette". Pero resulta que la niña lo quiere con pasta de crepe... el tío se niega a hacer un crepe salado (dice que la pasta es dulce), y lo mandamos a paseo.
Tenemos suerte, y acabamos encontrando un restaurante más céntrico donde parece que tienen cocina abierta casi todo el día y comemos allí. Después recorremos el pueblo siguiendo la ruta que nos indica el mapa. Es curioso, porque es un pueblo portuario desde las épocas de los romanos. El centro está muy bien cuidado y, pese al calor, el paseo es más que agradable.
Curiosamente, al llegar a las murallas para acceder al camino de ronda, tenemos algunas dificultades. Allí nos encontramos a unos españoles que les pasa lo mismo. Nos ponemos a hablar y las niñas, de edades parecidas, se hacen amigas rápidamente. Así que seguimos con Jose y Eva casi todo el resto de la ruta por Dinan. Son valencianos y están haciendo una ruta parecida a la nuestra pero a base de B&Bs. De hecho ayer coincidimos en el Mont Saint Michel sin saberlo.
Acabamos la visita y, antes de despedirnos, intercambiamos teléfonos con la idea de volver a encontrarnos dos días después en Disneyland París.
La intención era recorrer un tramo del Sendero de los Aduaneros, entre Cap Frehel y Fort Latte, pero con este sol y este calor, no nos vemos con ánimos de una pateada en un camino completamente expuesto al sol y sin una sombra en todo el camino. Así que elegimos Dinan y decidimos ir a comer allí.
Salimos tarde del camping, y llegamos sobre las 13.30. Tras aparcar centra del centro, en un parking abierto, recogemos en la oficina de turismo un plano con una recorrido recomendado. Lo primero, en vista de la hora, es elegir un sitio para comer. Para nuestra sorpresa, los dos primeros que preguntamos ya tienen la cocina cerrada... pero si son las 14.05!!! Sí, pero aquí cierran cocinas a las dos de la tarde. El tercero, un lugar bastante cutre, pero donde parece que podemos comer unos crepes y unas "galettes", lo descartamos tras discutir con el cocinero porque no nos quiere hacer un crepe de jamón y queso... tiene que ser con pasta de "galette". Pero resulta que la niña lo quiere con pasta de crepe... el tío se niega a hacer un crepe salado (dice que la pasta es dulce), y lo mandamos a paseo.
Tenemos suerte, y acabamos encontrando un restaurante más céntrico donde parece que tienen cocina abierta casi todo el día y comemos allí. Después recorremos el pueblo siguiendo la ruta que nos indica el mapa. Es curioso, porque es un pueblo portuario desde las épocas de los romanos. El centro está muy bien cuidado y, pese al calor, el paseo es más que agradable.
Curiosamente, al llegar a las murallas para acceder al camino de ronda, tenemos algunas dificultades. Allí nos encontramos a unos españoles que les pasa lo mismo. Nos ponemos a hablar y las niñas, de edades parecidas, se hacen amigas rápidamente. Así que seguimos con Jose y Eva casi todo el resto de la ruta por Dinan. Son valencianos y están haciendo una ruta parecida a la nuestra pero a base de B&Bs. De hecho ayer coincidimos en el Mont Saint Michel sin saberlo.
Acabamos la visita y, antes de despedirnos, intercambiamos teléfonos con la idea de volver a encontrarnos dos días después en Disneyland París.
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